GAY CARD

domingo, 3 de febrero de 2008

Acorde con la calificación de ser la ciudad más amigable del mundo para homosexuales y lesbianas, incluso por encima de Río de Janeiro, las iniciativas empresariales orientadas a este segmento se incrementan cada día.
]La semana pasada se lanzó al mercado la Friendly Card , la primera tarjeta en el mundo de compras y descuentos, que servirá para los turistas que decidan pasar sus días en Argentina y, fundamentalmente, en Buenos Aires. Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el año pasado llegaron al país 2,3 millones de turistas. “De los cuales, algo más del 15% es gay y lesbiana”, sostiene Germán Arballo. Este empresario ha focalizado sus esfuerzos hacia la población de estas orientaciones sexuales y lleva adelante esa tarjeta. Susana Barreto, con su empresa Compras Argentinas, señala que “el gay por lo general es un profesional de buena posición. Vale por dos”. El turismo gay consume 25% más que el heterosexual. Esas cifras permitieron a Arballo reunir a más de 50 empresas alrededor de este particular emprendimiento, que entrará en funcionamiento el próximo mes. Cada vez crece más la oferta turística. Según el mapa ‘friendly gay’, el circuito para este tipo de preferenciasalcanza los 115 lugares en donde el homosexual, por lo menos, no se sentirá discriminado, dice Arballo. “Aunque muchos de esos lugares se aprovechan del hecho de que los homosexuales consumimos más, pero no son locales verdaderamente ‘friendly’ (amigable) ni siempre estamos realmente cómodos en varios lugares”, dice Federico Serrat, relacionista público del bar La Chueca. Por eso, Friendly Card es “la verdadera alternativa. Es que la gente pasa desordenadamente por el circuito gay. A los asociados los estamos ordenando y direccionando al turismo. El 99% de las agencias no tiene una agenda verdaderamente gay. Los negocios están felices porque son clientes que van a pasar por sus locales. Somos una ayuda y no competencia”. Desde restaurantes, discotecas, bares, asesoría de indumentaria, hotelería exclusiva, telefonía celular, bodegas de vino y empresas turísticas se adhieren a la tarjeta. La Friendly Card ofrece varias posibilidades al turista, desde los USD 50 hasta los 200, a los que se les incrementan los beneficios según el gasto, pero van desde catas de vino, entradas a boliches, vino Pilot Gay Wines, spa, etc.“Argentina va dando pasos firmes en negocios orientados a la comunidad, como ser el primero que elabora vinos especialmente dedicados a la comunidad gay, y con un club que reúne a más de mil marcas”, añade Arballo. Los empresarios aún no se aventuran a decir qué beneficios reales brindará la Friendly Card. Lo que les interesa es la iniciativa en sí, entendida como un avance en los derechos de lesbianas y gays. Para Pablo Rechevsky, propietario del famoso boliche Amerika, “lo importante es que se trata de un paso más en nuestra comunidad. No me preocupa tanto la repercusión económica, sino que siempre que hay una idea gay, estamos allí para apoyarla”. Para Barreto y su compañera, que con Compras Argentinas asesoran en el vestuario al turista, si bien saben que es un gran negocio, lo que les sedujo de Friendly Card es la posibilidad de ampliar un espectro. “Sobre todo porque las personas gay estamos cercados, señalados y llevados a lugares específicos para encontrarnos”. Arballo no quiere dar cifras. “Pero las comisiones son muy altas. Los llevan a comer, bailar, tomar, divertirse... El turista en Buenos Aires no pierde tiempo en saber dónde está el circuito y recupera la plata, porque en todos los lugares afiliados le harán un descuento mínimo del 10%.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno!!!